Nadie es profeta en su tierra

Llevo varios días, como todo el mundo, leyendo en prensa una serie de declaraciones a propósito del obispo Munilla que me parecen extremas. La verdad no le conozco de nada. No se de él. Le he visto en foto y en la tele. Tan solo se que era obispo de Palencia y se va a Gipuzkoa, su tierra natal. Al ver la reacción que han tenido muchos de los sacerdotes que cumplen su misión pastoral en esa diócesis me he acordado de una escena del Evangelio. Aquella en la que Jesucristo –en su vida pública- vuelve a Nazareth y tiene que salir corriendo porque le empiezan a apedrear. Que nadie es profeta en su tierra lo sabemos todos pero no cabe duda que este hecho lo corrobora.

De Munilla dicen que es conservador. También he oído que es fundamentalista. ¡Y otras muchas más! Y ni siquiera ha llegado a tomar posesión de su cargo como Pastor de almas. Porque lo que Munilla está llamado a hacer no es gobernar al pueblo vasco. ¡Eso ya pasó! El estado confesional pertenece al pasado de este país pero algunos no se han dado cuenta. Cuánta gente hay por el mundo reivindicando el progresismo, la “libertad” en la Iglesia, y son ellos mismos los que optan por la continuidad y el conservadurismo. ¡Vaya tragedia! Querer ser moderno y no poder.

Desde mi humilde opinión de cristiana de a pie, que no tiene ningún cargo ni civil ni eclesiástico, que no pertenezco a la jerarquía de la Iglesia propongo que apoyemos al Pastor que el Papa propone. Que recemos por él, para que sea santo y ayude a que la diócesis de Gipuzkoa crezca en calidad y en cantidad. Ayudemos a este nuevo Pastor a poder cumplir con su misión. Y si viéramos –con el tiempo- que no cumple bien con lo que le han encomendado digámoslo, pero en el lugar oportuno.

Orgullo de Universidad

Como antigua alumna de la Universidad de Navarra, me siento orgullosa de esta noticia. Porque comparto sus preocupaciones, sus ilusiones y el afán de vivir al servicio de la Verdad.
Adjunto la declaración:

“Universidad y vida”

Con motivo de la nueva ley del aborto en España, los decanos de las Facultades de Medicina, Enfermería, Ciencias y Farmacia, y el director general de la Clínica de la Universidad de Navarra queremos proponer y compartir una reflexión serena sobre una realidad compleja que trasciende los límites de nuestro país y el presente que nos toca vivir.Celebramos que la humanidad ha avanzado tanto a lo largo de la Historia, entre otras razones, porque nos hemos equivocado mucho. Todos. Todos tenemos alguna responsabilidad ante la historia y 2009 puede marcar el comienzo de un hito, como en su momento fue la abolición de la esclavitud y como ojalá pronto sea la derrota del hambre y la pobreza.Comprendemos el sufrimiento de muchas mujeres ante un embarazo imprevisto. Necesitan un apoyo que sólo personas con corazón pueden prestar… y hay muchas personas así. La defensa de esas mujeres clama a nuestra conciencia y una mirada compasiva nos recuerda que otro ser humano comparte esa tragedia en una posición de mayor debilidad todavía. El avance científico nos brinda hoy datos clave desconocidos en buena parte del siglo XX. Qué coraje social mostramos con esa evidencia desde los ámbitos universitarios, políticos, económicos… Nos negamos a solucionar la tragedia de un embarazo indeseado con la tragedia superior del aborto. Nos negamos a incorporar las técnicas abortivas a los contenidos de la educación. Nos comprometemos a formar profesionales para curar, investigar y ayudar.Nuestra ilusión es que la educación y la información lleguen a todas las mujeres. Saber es un derecho.Nuestra ilusión es que una mujer embarazada nunca se encuentre sola, sino que el padre y el hijo también cuenten. La vida que comienza es asunto de tres.Nuestra ilusión es que la pugna política y la legislación compitan por la defensa de los más débiles, el hijo y la madre. Una sociedad que protege al débil es fuerte.Nuestra ilusión es facilitar que padres incapaces de hacerse cargo de un niño encuentren a otros que pueden y lo desean. Una solución para dos problemas.Nuestra ilusión es que pronto se estudie como histórico el triunfo de una humanidad valiente que superó el aborto como superó la esclavitud. El orgullo de ser humano.Nuestra ilusión es que los hombres y las mujeres tomemos decisiones hoy que nuestros hijos aplaudan mañana. Podemos transmitir más de lo que heredamos.Nuestra ilusión es que la medicina, la enfermería, la biología, la farmacia y la universidad en general sean aliados por la vida. La historia juzgará nuestra pasividad cómplice o nuestro compromiso solidario con el débil. No hay mejora sin cambio. Hoy es el día de cambiar en España, en Europa y en el mundo.
Declaración firmada por:
José Andrés Gómez Cantero, director general de la Clínica Universidad de Navarra;
María Pilar Civeira, decana de la Facultad de Medicina;
Iciar Astiasarán, decana de la Facultad de Farmacia;
Ignacio López Goñi, decano de la Facultad de Ciencias;
Mercedes Pérez, directora de la Escuela de Enfermería
Pamplona, 15 de diciembre de 2009

Dos en el escenario

El otro día leía unas declaraciones del Sr. Bono a propósito de otras que hacían algunos obispos. En estas últimas salía a relucir la incompatibilidad que existe entre ser católico y defender públicamente la ley del aborto. El Sr. Bono está muy afectado -lógicamente- por estos comentarios.

La verdad es que el tema se las trae. La gente quiere el bien, tiene unos valores y va a por ellos. Y esos valores suelen ser grandes valores. Me imagino que el Sr. Bono también apuesta por los valores. Y los obispos ni lo dudo.

El valor de la vida es fundamental, incuestionable. Tanto tanto que uno puede matar por defender la propia vida. La libertad de las mujeres, el derecho a elegir es muy importante también. Pero ¿Qué valor está por encima cuando los dos salen al escenario a la vez: la vida de un ser humano o la libertad de una mujer? Yo como mujer y libre, eligiría siempre la vida porque es lo más humano que tenemos.
Creo que eso es lo que los obispos intentan gritarnos: ¡Que la vida es un don! ¡que la vida es un bien que hay que proteger!
El Sr. Bono tiene que elegir, o no. Quizá solo tenga que intentar convencer a sus amigos de partido que no es que la libertad de la mujer sea algo malo.... El tema es que la vida es un valor que prima. Aunque no sea políticamente correcto decirlo.
Sr. Bono, quiero animarle a pensarlo bien. Hagaló porque no solo saldrá usted ganando sino que saldremos ganando todos.

190 años regalando arte


El pasado día 19 el Museo del Prado celebró su 190 cumpleaños abriendo sus puertas a todo aquel que quisiera acercarse. Y yo, fui una de ellas.

Ir de una sala a otra de este museo es como hacer un recorrido por nuestra historia, la de cada uno, la del país entero. De repente: el Greco con sus inconfundibles figuras alargadas que inspiraron el impresionismo.
Otra sala y Velazquez: ¡Las Meninas! Goya y sus etapas, Goya y sus majas, Goya y sus fusilamientos que nos remiten a tiempos pasados. Sorolla y sus niños en la playa jugando en una arena de semejante color al de sus pieles.
Las Imnaculadas de Murillo que tanto ayudan a rezar al visitante. La majestuosa Rendición de Breda, los Austrias y los Borbones inmortalizados por los grandes. Los Reyes Católicos y su tanto monta, monta tanto. La pobre de Juana la Loca en ese cuadro de Francisco Pradilla.
Y este museo de nuestra vida nos abre otras salas. Donde ahora tenemos varias obras del dominico Juan Bautista Maíno. Luego nos invita a subir por unas escaleras mecánicas para adentrarnos en un claustro maravilloso que con tiempo es el mejor sitio para hacer una parada, sentarse y contemplar el cielo de Madrid por entre las rendijas.
Y una vez que uno deja el Museo sale una voz de dentro que quiere gritar: ¡Viva el arte que nos hace grandes! ¡Que nos hace soñar con la Belleza!¡Que nos hace ser más humanos y más divinos!

La buena educación


¡Cuántas veces a lo largo de mi vida le habré oído a mi madre hablar de buenos modales, de urbanidad y de educación! Y cuantas veces he agradecido, ya de mayor, que me lo dijera.
La otra tarde fui un rato a la piscina a la que suelo ir todas las semanas. Mientras me estaba cambiando en mi vestuario oía como había dos niñas en el vestuario de al lado con una conversación de lo más ordinaria y chana: cacas, pedos, guarradas, …. Nada del otro jueves pero desagradable.
Al poco rato salí del vestuario para –ya fuera- ponerme los calcetines y los zapatos. También salieron ellas todas monas y enanas con sus uniformes del colegio.
Al verlas, después de haberlas escuchado, me acordaba de una frase de mi padre que le encanta usar para hacerse el “progre”: ¡Cómo se nota que has estudiado en un colegio de pago! El uniforme de estas chicas les delataba. Eran alumnas de un buen colegio. Pero, eso sí, hijas de la sociedad en la que viven.
La buena educación (humana, básica) no es un valor en alza. Hemos decidido -que ya que no todos puedes ser educados- ser todos maleducados; como si fuera la solución al problema. Es evidente que no es la solución, es el modo más cutre, menos humano y solidario que se podía encontrar.
El que tenga posibilidades de ser culto (en un colegio público o privado me da igual)tiene la obligación de serlo y ayudar a los demás a serlo. No es justo que haya muchísimas personas deseando una educación y muchas otras echándola a perder. ¿No queremos ser solidarios?, aprovechemos la oportunidad.

Yllanes: una semana en nuestras vidas

Llevo toda la semana noticia arriba noticia abajo con el caso Yllanes o el caso Laffage según se mire. Caso dolorosísimo desde todos los puntos de vista. No voy a entrar en culpabilidades, borracheras, apasionamientos, imprudencias, etc.

Lo que me tiene preocupadísima de ese caso es el tema de la fama de las personas.
A esa sala han acudido a declarar muchos inocentes. Y han tenido que verse sometidos a una exposición mediática sin precedentes.
El otro día veía en YOUTUBE (donde hay colgados muchísimos vídeos al respecto) a un amigo del acusado que declaraba lo que habían hecho durante la noche de autos. Incluso explicaba algo que no le honra: haber miccionado en la barra de un bar. Y digo yo, ¿por qué este chico tiene que hacer una confesión pública de esto? En cierto modo está en juego su fama, su honra, su trabajo, su familia.¡Si él no ha hecho nada!

No se por qué esta sociedad se ensaña tanto con algunos casos hasta perder la cabeza. Hasta estrangualar la privacidad de las personas. Hasta hacer show con el dolor ajeno. Sé que este tipo de casos son públicos. Pero de ser públicos, a ser un show en vivo y en directo hay un trecho, hay una línea delgada y gorda a la vez que se han saltado.
¿Quién juzgará esto que hemos vivido? ¿Quién presentará pruebas? ¿Quién será interrogado?
¡Qué dificil es hacer justicia cuando no se respeta a las personas!